La edición 2026 del tradicional almuerzo empresarial se realizó en Espacio Arizu, en Godoy Cruz. El encuentro convocó a empresarios, autoridades y dirigentes sectoriales para analizar los desafíos de la industria y avanzar en una agenda común.
Bodegas de Argentina realizó una nueva edición de su tradicional Agasajo de la Vendimia, uno de los principales encuentros empresariales e institucionales del calendario vitivinícola nacional.
La celebración tuvo lugar en Espacio Arizu, en el departamento de Godoy Cruz, y reunió a referentes de bodegas de diferentes provincias, empresarios, autoridades políticas, representantes de instituciones, compañías proveedoras, medios de comunicación e invitados especiales.
El Agasajo volvió a consolidarse como un espacio de encuentro para el intercambio, el análisis de la realidad productiva y la construcción de una agenda común para el vino argentino. La jornada se desarrolló en un clima de camaradería, con una propuesta gastronómica acompañada por etiquetas de las bodegas asociadas a la cámara.
La elección de Espacio Arizu fortaleció además el vínculo institucional entre Bodegas de Argentina y la Municipalidad de Godoy Cruz. El edificio, reconocido por su valor histórico y patrimonial, aportó identidad a una convocatoria que trasciende el carácter celebratorio y se posiciona como una instancia estratégica para el sector.
Uno de los momentos centrales fue el discurso del entonces presidente de Bodegas de Argentina, Walter Bressia, quien presentó un diagnóstico sobre la situación de la industria y planteó la necesidad de avanzar en transformaciones estructurales para recuperar competitividad.
Bressia advirtió que los hábitos de consumo y la innovación desarrollada por otras categorías de bebidas evolucionan a una velocidad mayor que la capacidad de adaptación de la vitivinicultura.
En ese contexto, convocó a construir “una nueva vitivinicultura argentina, moderna y competitiva”, con menos regulaciones, una menor carga burocrática, mayor libertad para realizar negocios y condiciones de previsibilidad que permitan sostener inversiones a largo plazo.
Competitividad y promoción de la demanda
Durante su exposición, Bressia hizo especial hincapié en la necesidad de mejorar los mecanismos de reintegros y devoluciones impositivas vinculados con las exportaciones.
El dirigente sostuvo que la demora en la devolución de impuestos afecta directamente la competitividad del vino argentino en los mercados internacionales. Por ese motivo, reclamó un sistema más ágil y efectivo, capaz de fortalecer la confianza de los compradores externos y favorecer nuevas inversiones.
También señaló que las políticas para el sector deben concentrarse en incentivar la demanda, en lugar de regular la oferta. Según explicó, la cadena de valor debe organizarse a partir de las necesidades y preferencias de los consumidores, para luego orientar las decisiones comerciales y productivas.
Bressia destacó, además, el trabajo que Bodegas de Argentina desarrolla en toda la cadena vitivinícola y en actividades relacionadas, como el enoturismo y la certificación de sostenibilidad. Estas iniciativas ya involucran a cientos de establecimientos y contribuyen a incorporar mejores prácticas ambientales, sociales y económicas.
El presidente también reafirmó el compromiso de la institución con la mejora de las condiciones laborales y salariales de los trabajadores vitivinícolas, como parte de una estrategia de crecimiento integral de la actividad.
La edición 2026 volvió a distinguirse por su perfil plural y federal. La presencia de grandes compañías, pequeñas y medianas bodegas, proveedores y representantes de diferentes regiones productivas reflejó la diversidad de una cámara que reúne a buena parte de la industria vitivinícola argentina.
Con una amplia convocatoria, el Agasajo ratificó su lugar como uno de los principales ámbitos de diálogo entre el sector privado, las instituciones y el Estado durante la Vendimia.








