Técnicos del ISCAMEN brindaron en San Carlos una capacitación teórico-práctica sobre calibración de pulverizadoras para productores, tractoristas y técnicos. Una herramienta concreta para trabajar con mayor eficiencia, optimizar recursos y reducir el impacto ambiental.
En el trabajo diario de una finca, muchas veces son los ajustes más precisos los que terminan haciendo una gran diferencia.
El 18 de septiembre, en Finca El Cepillo, San Carlos, técnicos de ISCAMEN llevaron adelante un taller de calibración de pulverizadoras destinado a productores, tractoristas y técnicos de la industria vitivinícola. La jornada combinó conocimientos teóricos con una instancia práctica sobre las propias maquinarias.
Poner a punto para trabajar mejor
Calibrar una pulverizadora significa poner a punto todos los elementos que intervienen en una aplicación destinada al manejo de plagas.
Hacerlo correctamente permite trabajar con mayor precisión y eficiencia, aprovechando mejor los insumos y evitando aplicaciones innecesarias. Esto se traduce en menores costos operativos y, al mismo tiempo, en una reducción del impacto sobre el ambiente.
En definitiva, sustentabilidad y eficiencia productiva pueden avanzar en una misma dirección: usar mejor los recursos también ayuda a fortalecer la competitividad de la producción.
Conocimiento que llega al territorio
La capacitación forma parte de un ciclo de actividades que ISCAMEN desarrolla en distintos puntos de Mendoza, acercando herramientas técnicas directamente a quienes trabajan todos los días en la producción.
Desde Bodegas de Argentina acompañamos y difundimos este tipo de iniciativas porque creemos en una industria que crece cuando el conocimiento circula, se comparte y llega a donde realmente puede hacer una diferencia.
Capacitar, profesionalizar y trabajar de manera articulada con productores, técnicos e instituciones es también una forma concreta de avanzar hacia una vitivinicultura más eficiente y sustentable.
