Bodegas de Argentina consolida un plan de acción federal y colegiado para acompañar el desarrollo de la cadena vitivinícola. La iniciativa busca reducir costos, facilitar exportaciones, ampliar el financiamiento, desarrollar talento y mejorar la infraestructura en las regiones productoras.
La competitividad es una condición indispensable para sostener la inversión, el empleo, las exportaciones y el posicionamiento internacional del vino argentino. Por ello, la cámara trabaja sobre evidencia técnica y releva las necesidades de sus asociados para promover soluciones junto a los actores públicos y privados.
La entidad priorizará cinco frentes de acción clave:
1. Logística y comercio exterior
Se avanza en propuestas para facilitar la operatoria aduanera, reducir obstáculos logísticos y mejorar los reintegros a las exportaciones. También se busca fortalecer la presencia de la marca país en acuerdos comerciales internacionales y disminuir el impacto de las interrupciones en corredores estratégicos.
2. Financiamiento estratégico
La cámara impulsa el relevamiento de necesidades crediticias enfocadas en capital de trabajo, eficiencia, reconversión productiva, innovación y tecnología. El objetivo es promover herramientas financieras adecuadas a los ciclos propios de la actividad vitivinícola.
3. Costos regulatorios, tributarios y de servicios
Se desarrollan estudios sobre tasas, trámites, habilitaciones y presión tributaria a nivel municipal y provincial. El fin es identificar los factores que encarecen la actividad para generar propuestas de simplificación y previsibilidad empresarial.
4. Empleo y formación de talento
Se trabaja en el relevamiento de perfiles laborales estratégicos y necesidades de capacitación. La articulación con instituciones educativas y escuelas de oficio será fundamental para responder a las demandas actuales y futuras del sector.
5. Infraestructura y enoturismo
La agenda contempla iniciativas para optimizar la conectividad, los accesos, la señalética, la seguridad y la movilidad en las zonas productivas. Estas condiciones resultan vitales para potenciar el turismo del vino y el desarrollo de las economías regionales.
“Bodegas de Argentina asume el desafío de convertir los problemas del sector en una agenda de gestión. Analizar, proponer, articular y actuar: ese es el camino para defender la competitividad de una actividad que genera valor, empleo, exportaciones e identidad para Argentina”.
— Sebastián Barboza, Gerente General de Lagarde y vicepresidente regional por Luján de Cuyo.
Con una visión de largo plazo, la entidad reafirma su compromiso con una vitivinicultura más competitiva, sostenible e integrada al mundo.
